UNIDAD DIDÁCTICA

Las Lavanderas de Cáceres (Quema del Pelele “El Febrero”)

(Marciano Jiménez Amaya)

ETAPA:   Educación Primaria

– La graduación de objetivos y actividades la realizará cada Tutor de acuerdo a la edad, desarrollo y características de sus alumnos

OBJETIVOS

1.- Conocer una fiesta local y tradicional cacereña como parte de nuestra Historia.
2.- Saber valorar las tradiciones de nuestro entorno más próximo
3.- Valorar nuestra cultura y sus representaciones.
4.-  Interpretar, expresar y representar hechos culturales de nuestra Sociedad.
5.-  Preservar nuestras tradiciones como señas de identidad cultural.
6.- Valorar el papel de hombres y mujeres a lo largo de nuestra historia
7.-  Saber situar utilizar un plano y situar las diferentes fuentes y manantiales de agua de Cáceres, valorando su importancia en el pasado.
8.- Valorar la importancia económica y social del trabajo de las mujeres en determinadas épocas de Cáceres.
9.- Motivar a los alumnos por el uso de las Nuevas Tecnologías para buscar información,  saber utilizarla y procesarla de tradiciones locales
10.- Aprender en inglés algunas palabras relacionadas con los utensilios,ropas y  objetos propios del trabajo de lavanderas

TEMPORALIZACIÓN 

  • Dos semanas en su desarrollo, haciéndolas coincidir con las dos anteriores a la celebración en la localidad.
  • La distribución del tiempo dedicado a su realización dependerá de las características del alumnado y la programación de cada maestro.

 

Carnavales Cáceres quema del Pelele

 

CONTENIDOS

Historia y significado de Las Lavanderas

En los inicios del siglo XX surgió en un Cáceres habitado por unas 17.000 personas, un gremio social de mujeres, procedentes  de una clase social con escasos recursos económicos y un gran número de hijos,  el de las lavanderas. Tenían sus normas, reglas y costumbres y aún siendo vecinas de los arrabales cacereños, barrio de las Tenerías, Aguas Vivas, Peña Redonda, San Antonio, Caleros, etc.  trabajaban en condiciones muy duras durante todo el año por un mísero jornal, pero que era el sustento a una economía familiar precaria y que trabajando para una clase media de funcionarios, militares y comerciantes, supieron salir adelante y ayudar a sus familias.

El agua en Cáceres era un problema así que las fuentes se utilizaban para lavar, para el consumo humano y para abrevadero del ganado, así eran muy utilizadas las Fuentes de Concejo, Fuentrefría, Fuente Rocha entre otras.

Fuente Concejo Cáceres

Fuente Concejo

Así los “aguadores” cargaban sus cántaros en sus burros en las aguaderas y vendían el agua por las calles. Algunas mujeres también servían cántaros de agua a domicilio, trayéndolos desde las fuentes cargados en la cabeza con la rodilla de trapo y al cuadril.

Las Lavanderas, recogían la ropa para lavara por las distintas casas los lunes,  y lavaban durante la semana y devolvían la ropa, cobrando el jornal acordado.

El jornal se cobraba por piezas lavadas, o por semanas.

Los lavaderos públicos eran mantenidos por el Ayuntamiento y pagaban un dinero por lavar y para mantener un guardia en el lavadero, también pagaban por el alquiler de alambres

Las Lavanderas, lavaban durante todos los días del año, excepto en su día de fiesta que solía ser el 28 o 29 de febrero.

Durante todo el mes de febrero iban haciendo en cada lavadero un muñeco de trapo y paja, al que día a día, le echaban piropos o maldecían, según la climatología, y para despedir al Febrero el último día del mes, era su día festivo, paseaban en un burro por las calles cacereñas, cantándole coplillas  y ataviadas con sus mejores ropas, acababan  y quemándolo, diciendo con ello adiós al Febrero o Febrerillo el loco, entre chanzas y aguardiente para aclarar la garganta.

Las Lavanderas cacereñas y las que también venían  de los pueblos colindantes, principalmente de Malpartida de Cáceres, eran en general gentes trabajadoras y humildes de bajo nivel cultural, que en épocas duras y muy difíciles, durante gran parte del siglo  pasado lavaban en fuentes, ríos y charcas las ropas a familias acaudaladas de Cáceres, con gran trabajo y penalidades, en todas las épocas del año, caminando con sus cestos de ropa hasta las fuentes y charcas de agua a lavar, y sus jabones  de grasa animal, hechos por ellas mismas, tendiendo las ropas para secar y airear en piedras y alambres utilizados como secaderos. Las malpartideñas iban y venían andando a la ciudad con los cestos y barreños de ropas lavados en sus charcas y devueltos a sus propietarios. El jornal que obtenían era más bien escaso, pocas pesetas por tan duro e ingrato trabajo, eran muy aficionadas al café caliente en el puchero de barro siempre en la lumbre y a unos tragos de aguardiente  para combatir los fríos y rigores del tiempo. Por toda la dureza de este trabajo muchas mujeres tenían enfermedades reumáticas, artrosis, bronquitis y asma.

También en verano les afectaba mucho el calor, protegiéndose con grandes sombreros de alas anchas y resfrescandose  con gazpachos.

Por todo ello festejaban  , el fin del duro invierno, que les dejaba encallecidas y agrietadas las manos de tanto  romper el carámbano del agua, para poder lavar, y alegres por la próxima llegada del buen tiempo, hacían un muñeco, “su patrón”  o Pelele de trapos y paja y que era paseado por las calles de la ciudad a lomos de un burro, con gran jolgorio y alegría, cantando y bailando las canciones típicas y tradicionales y algunas de sentido pícaro, y el Pelele con la compañía de las pandillas de lavanderas, era objeto de chanza y llevado a la Plaza donde entre cancioncillas, dulces típicos y aguardiente era quemado, con la alegría de todas por dar fin al invierno y quema del Febrero, esperando el calor de los albores primaverales.

El oficio de Lavanderas empezó a desaparecer por los años 1.960 cuando los hogares cacereños con agua corriente y lavadoras  automáticas en las casas ya no precisan salir a lavar.

Esta fiesta olvidada durante años, fue recuperada en el año 1.989, por el colectivo del Aula de Historia Oral de la Universidad Popular de Mayores, del Ayuntamiento de Cáceres. La fiesta se recuperó a partir de la memoria de los mayores que participaban en ese aula de tradiciones e historia y fue recogido en la obra “Aprender desde el recuerdo”  de Fernando Jiménez Berrocal y Concepción Dochao Sierra, obra que recoge los testimonios orales de algunas de las últimas lavanderas y de los recuerdos de aquellas épocas aportados por nuestros mayores.

Posteriormente el Ayuntamiento de Cáceres ha instituido dicha festividad como el inicio del Carnaval cacereño y siguen siendo los mayores de la Universidad Popular los encargados de organizar la fiesta, elaborar el Pelele y vestidos con los trajes típicos de lavanderas y aguadores, acompañar al Febrero montado en el borrico por las calles cacereñas hasta la Plaza, donde  es recibido por las gentes y los niños de colegios vestidos para la ocasión que quieren conocer nuestra fiesta cacereña, y el Pelele es quemado en medio de la Plaza. Posteriormente se reparten dulces típicos, como roscas fritas y coquillos.

Objetos y materiales que utilizaban las Lavanderas en su trabajo

Objetos y materiales que utilizaban las Lavanderas en su trabajo

ALGUNAS DE LAS ÚLTIMAS LAVANDERAS DE CÁCERES

Carnavales Cáceres Lavanderas

  • Agustina “La Colorá” , fue la última lavandera de Cáceres, era vecina de Aguas Vivas, iba a lavar a lavadero de Beltrán, murió en febrero de 2007.
  • Vicenta “La Farruca”, fue también de las últimas, nunca se casó. Murió en 1.990, con 87 años, tenía la cara curtida del tiempo y mucho sentido del humor.
  • María, “La Cana”, vivió en la calle Piedad, lavaba en la Madrila y arrendaba los alambres para tender y paneras para lavar.
  • Manuela, vivió en La Berrocala, lavaba a los militares desde muy joven, enfermo de reuma y murió paralítica.
  • Las Galápagas, eran dos hermanas que vivían en el barrio de San Antonio y lavaban en Fuente Concejo.
  • Lorenza “La Gata”
  • La Micaela
  • Ángela “La Polea”
  • Jerónica “La Moñica”, lavandera de Fuente Concejo y vivía en las Tenerías, la mataron en la guerra civil por sus ideas socialistas.
  • Hermenegilda, vivió en Santa Gertrudis, lavaba en Hinche, quedó viuda muy joven y con varios niños
  • Juana “La Juanilla”, lavaba en Valhondo
  • Severiana, “La Patilla” , la recuerdan como una mujer muy guapa
  • Isabel “La Rumina”, lavaba en La Charca del Lugar, de Malpartida de Cáceres, lavaba ropa para Los hermanos Salgados, pescaderos de Cáceres.

 

LAVADEROS QUE HABÍA EN CÁCERES

Los lavaderos solían estar al lado de las Fuentes para poder tener cerca el agua para lavar. Cerca tenían los alambres para tender y secar la ropa.

Algunos de los lavaderos más utilizados por las Lavanderas fueron el de Fuente Fría, Fuente Concejo, Fuente Rocha, el de Beltrán, Hinche, La Madrila

CANCIONCILLAS QUE SE CANTABAN

Eran canciones que cantaban haciendo burla a los señoritos o mención al oficio de lavandera. Algunas estrofas decían:

“En el lavadero                                    “Los señores de levita
te he visto lavar                                   se mueren por las del moño
te he visto las ligas                              por eso las señoritas
y eran coloras”                                    se las llevan los demonios”

“En la calle de Caleros                         “Entre Dorito y Camanas
siempre hay jarana                               Alonso y el Papelero
si no es por la noche                            han roto siete bombillas
es por la mañana”                                en la calle de Caleros”

“Soy lavandera de raza                         “Jabón le doy a la ropa
porque así lo quiso Dios                        jabón y buen restregón
Lavanderita fue mi madre                      jabón que todo lo aclara
y lavanderita soy yo”                             jabón y venga jabón”

        

RECETAS DE DULCES TÍPICOS DE LAS LAVANDERAS

Roscas fritas

Ingredientes:  Huevos –  Azúcar (7 cucharadas por cada huevo) – Leche (7 cucharadas por cada huevo)  –  Aceite de oliva (7 cucharadas por cada huevo) –  Aceite de girasol  –  Cáscara de naranja y cáscara de limón –  Harina – Bicarbonato (actualmente levadurinas)  – Anís o aguardiente.

Preparación:   Primero se separan las yemas de las claras, éstas se baten a punto de nieve y se les añaden las yemas, la leche, el azúcar y el aceite de oliva, hecho con la cáscara de naranja, el chorrito de anís o aguardiente, la ralladura de la cáscara de limón, las levadurinas y el harina, amasándose todo, hasta conseguir una pasta homogénea, no dura.

Se fríen en aceite caliente, de girasol.  Una vez fuera se espolvorean con azúcar.

Carnavales Cáceres Lavanderas

Coquillos

Ingredientes:  Harina – Aceite de oliva – Azúcar – Canela – Anís en grano – Limón – Laurel – Agua

Preparación: Se cuecen en el agua, unas hojas de laurel, cáscara de limón y anís en grano.  Una vez cocido, se cuela y se aparta hasta que esté frío.  El aceite se hace con cáscara de naranja, también se aparta hasta que esté frío.  Se mezcla la harina con el agua y con el aceite hasta conseguir una masa homogénea y blandita. Se deja reposar durante un rato.

Los coquillos se van haciendo ayudándose de una caña, dándole el tamaño que se quiera.

ACTIVIDADES

  • Lectura de la historia de las Lavanderas .
  • Busqueda en el diccionario de palabras : lavadero, rodilla, batidero, tajuela, cántaro, jarana, chanzas, jornal, cuadril, etc.
  • Comprensión lectora: Elaborar según características de los alumnos preguntas sobre la lectura de la historia de las Lavanderas
  • Dictado adaptado según alumnos
  • Inventar un cuento sobre las Lavanderas : personajes , nombres, características de los mismos, lugares de la historia.

 

CEIP  DONOSO CORTÉS – CÁCERES 2015 / 2016

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