Crónica sobre la exposición “Pareidolias e irrealidades” de Francisco Domínguez Penis en el ESPACIOÁgora

Nos encontramos en el ESPACIOÁgora, en este Rincón del Arte del Hotel Ágora, para descubrir una faceta nueva en la trayectoria de Francisco Domínguez Penis, artista polivalente.

Sorpresiva y mágica danza de colores en un formato completamente innovador. Pareciera como si las luces que nos presenta tuvieran música y diálogo propio.

Tonos sobre tonos, con diversa cadencia intrínseca que trasmiten percepciones placenteras para quienes las observan. La mezcla policromática que se nos traduce en sensaciones, nos ofrece una visión de lo que se vierte dentro de una esencia repleta de simbolismos. Para él es ese juego inquieto y casi mudo que cambia las formas aleatorias y caprichosas de un momento fugaz en algún formato realista de su mundo, soñando las partes más objetivas en quiebros y cantos de los pigmentos con los que se aventura sobre un trozo de papel, madera u otro soporte que se preste a este increíble trabajo.

Nos presenta, con esta colección, un campo con múltiples posibilidades. Eso estriba en combinar ciertas partes de la propia música con la poesía de las formas y su diseño sin nombre, repletas de personalidad colorida. Nos recuerdan estas pareidolias a cualquier cosa que nuestra mente traduzca en algo comprensible y realista, al igual que aquellas nubes de nuestra infancia que contemplábamos buscando una apariencia cercana. Pero Paco Domínguez va más allá, intenta reflejar su filosofía de la vida y su mezcla de efectos en una creación que ya de por sí es una obra maestra.

Se nutre de esa candidez con olor a limpio junto a tonos inciertos que nos conducen hacia un bienestar interno en la contemplación de una colección sublime, original, llena de matices y única, como si jamás hubiéramos sido testigos de esta nueva técnica que obtiene la magia de convertir nuestras emociones en un baile anacrónico. Ese lenguaje del que hablamos siempre y que no comprendemos cuando dialogamos de manera muda, ya sea por medio de notas musicales, pinceladas a un lienzo o letras en un papel, esa comunicación interna y primaria al observar cómo en un simple trozo de materia sobre un soporte se mezclan trazos singulares en los que se revela una simbiosis entre el autor y nuestra imaginación, captando lo percibido cada uno de una manera diferente.

Estas mezclas aleatorias, que conjuga el artista de manera tan creativa, nos llegan como un soplo increíble de traducciones frescas y retienen en nuestras mentes toda la belleza que compone una obra de arte.

Francisco Domínguez Penis ha sabido trabajar su oficio de grabador, modificando las partes para formar un todo increíble en el que el juego del desarrollo de una melodía tintada dentro de una gama extraordinaria de evocaciones se nos traduce en un acontecimiento artístico pleno, que nos garantiza todas las interpretaciones al genio de su obra.

Cora Ibáñez

Escritora

 



1 comentarios

  1. Excelente modo de expresar las emociones que despiertan en ti una obra, Cora, centrando la atención en los detalles, los matices, la vibrante calidez de sus colores, su deslumbrante pureza, la creatividad del artista cuya obra contemplas, en definitiva, estudiándola y describiéndola con cuidadoso esmero para animar al espectador a acercarse y vibrar contigo. En lo que me concierne, agradecerte muy sinceramente cada una de esas palabras, que, no te quepa la menor duda, me han emocionado, y mucho. Gracias a ti el arte se nos hace mucho más cercano, amiga.

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